Todas las publicaciones de espacio moda han ido acechando el mundo de las pasarelas. Pero, ¿Cuál es el día a día de una modelo?. Para resolver este misterio nos hemos puesto en contacto con Esperanza de La Fuente, una joven que compaginó su trabajo de modelo para la agencia Traffic, con sus estudios de diseño de moda.
P: ¿En qué momento se te cruzaron los cables y viste tu futuro en las pasarelas?
R: Empecé porque un tipo me sugirió que me hiciera modelo. Yo tenía mis dudas al principio pero luego me entró la curiosidad y me animé. Ya sabes, la curiosidad mató al gato.
P: ¿En qué momento se te cruzaron los cables y viste tu futuro en las pasarelas?
R: Empecé porque un tipo me sugirió que me hiciera modelo. Yo tenía mis dudas al principio pero luego me entró la curiosidad y me animé. Ya sabes, la curiosidad mató al gato.
P: ¿Se te planteó alguna duda por la edad?
R: Sí, yo tenía dieciséis años, aunque no comenzó todo hasta los diecisiete. Yo vivía en Zaragoza, de allí me llevaron a Madrid, pero la dedicación absoluta llegó cuando terminé el colegio.
P: Si pusieras en una balanza tus experiencias ¿Hacia que lado se inclinaría?
R: Como en todo, hay experiencias negativas y positivas. La verdad es que mirando atrás, solo veo positivas, y pienso que fue un gran privilegio trabajar en ello.
Conocí a muchísima gente de los cuales algunos son grandes amigos hoy, y me lo pasé muy muy bien. Gané pasta, viajé y maduré, porque quieras o no te da otra visión. A veces las pasas "putas" porque cada vez quieren más delgadez y más dietas... El lugar más duro fue Milan, ya que hay mucha competencia.
P: En general, observo que aprendiste y aprovechaste mucho tu trabajo. ¿Algún momento duro convertido en anécdota?
R: Cuando me equivoqué en un desfile y a la salida me echaron la bronca el resto de las modelos (creo que era como mi segundo desfile) o cuando tuve que llevar una máscara sadomasoquista que no me dejaba respirar ni ver y me entro muchísima claustrofobia.
R: Sí, yo tenía dieciséis años, aunque no comenzó todo hasta los diecisiete. Yo vivía en Zaragoza, de allí me llevaron a Madrid, pero la dedicación absoluta llegó cuando terminé el colegio.
P: Si pusieras en una balanza tus experiencias ¿Hacia que lado se inclinaría?
R: Como en todo, hay experiencias negativas y positivas. La verdad es que mirando atrás, solo veo positivas, y pienso que fue un gran privilegio trabajar en ello.
Conocí a muchísima gente de los cuales algunos son grandes amigos hoy, y me lo pasé muy muy bien. Gané pasta, viajé y maduré, porque quieras o no te da otra visión. A veces las pasas "putas" porque cada vez quieren más delgadez y más dietas... El lugar más duro fue Milan, ya que hay mucha competencia.
P: En general, observo que aprendiste y aprovechaste mucho tu trabajo. ¿Algún momento duro convertido en anécdota?
R: Cuando me equivoqué en un desfile y a la salida me echaron la bronca el resto de las modelos (creo que era como mi segundo desfile) o cuando tuve que llevar una máscara sadomasoquista que no me dejaba respirar ni ver y me entro muchísima claustrofobia.
P: ¿Por qué tomaste la decisión de abandonar las pasarelas?
R: Mi abandono fue básicamente por que quería evolucionar, estudié una carrera y quería empezar a darle tralla a eso, no quería seguir viéndome en unos años de casting en casting, sin ningún tipo de plan de futuro o plan B. Además al mudarme a Londres y empezar a currar en lo mio ya no tenía tiempo para ello.
P: ¿Algún tipo de morriña?
A veces lo echo de menos, y me apetecería volver. El dinero me llama, ¡Me llama! Por eso, alguna vez sigo haciendo fotos y cosas para amigos o si me sale un trabajo también lo hago. No he cerrado la puerta,simplemente ya no es mi principal objetivo. Pero, ahí quedó, y siempre estará presente.
P: Pasar de estar encima de la pasarela a estar detrás ¿Te ha ayudado en algo?
R: Sí, me ha servido en mi carrera sobretodo, porque desde entonces, he podido estar en contacto con la moda, diseñadores, fotógrafos o estilistas. Además, me ha ayudó a mi misma a apreciar lo que de verdad me gusta y también, me sirvió para decantarme por mi profesión, que es el diseño.
Tras siete años, Esperanza abandonó las pasarelas. Se mudó a Londres y está intentando abrirse camino en la otra cara de la moda. Actualmente trabaja para la revista "Love Magazine", también ha pasado por la prestigiosa "Vogue UK".
Asegura que le está costando más de lo que pensaba, pero estamos seguros de que algún día triunfará, porque el talento y las ganas se le ven de lejos.



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